Artrosis de rodilla: síntomas

¿Sabías que la artrosis de rodilla afecta a millones de personas en el mundo? Esta afección dolorosa y de desgaste se suele presentar con mayor frecuencia en personas de avanzada edad, pero también puede aparecer en personas jóvenes a causa de lesiones en la rodilla. A continuación, os hablamos de la artrosis de rodilla y sus síntomas.

¿Qué es artrosis en la rodilla?

La artrosis, también conocida como osteoartritis, es una enfermedad degenerativa articular que se caracteriza por la destrucción del cartílago hialino que recubre las superficies óseas.

La articulación de la rodilla está formada, por un lado, por el fémur y, por otro, por la tibia y el peroné. La superficie de estos huesos se encuentra tapizada por el cartílago articular, un tejido que se encarga de proteger los extremos de esos huesos y amortiguar de forma natural, favoreciendo el movimiento de la articulación.

Pues bien, si te preguntas, concretamente, qué es artrosis en la rodilla, esta se puede definir como una afección degenerativa causada por el deterioro gradual de ese cartílago. Esto provoca inflamación, dolor y limitaciones en la movilidad.

¿Por qué se produce la artrosis?

Como hemos visto, se diferencia entre dos tipos de artrosis, cada uno vinculado a un origen. Por tanto, para responder a por qué se produce la artrosis, habrá que hablar, principalmente, de dos causas distintas:

  • La edad, es decir, el envejecimiento. La artrosis suele comenzar a desarrollarse alrededor de los 50 años, con una progresión lenta. La artrosis de rodilla en jóvenes y sus síntomas no suele ser habitual de forma natural.
  • Un problema previo. Una lesión, fractura, traumatismo, etc. puede provocar artrosis en personas de cualquier edad, como complicación derivada de ese problema principal.

Por otro lado, además de lo mencionado, se suele hacer referencia a algunos factores que tienen relación importante con la aparición de la artrosis en la rodilla. Estos son:

  • La obesidad.
  • Excesivo ejercicio físico.
  • Algunas ocupaciones o actividades laborales que implican cargar un gran peso sobre el cuerpo.

Aun así, como hemos dicho, la artrosis como tal (sea cual sea su origen), no altera la esperanza de vida de las personas.

Tipos de artrosis

De forma general, se suele diferenciar entre dos tipos de artrosis, se dé esta en la rodilla o en cualquier otra articulación:

  • Artrosis primaria. Es aquella artrosis que se desarrolla de forma paulatina con el tiempo, debido al envejecimiento del cuerpo y al desgaste natural del cartílago.
  • Artrosis secundaria. Este tipo de artrosis surge como resultado de lesiones previas. Por ejemplo, ligamentos rotos, fracturas u otras afecciones relacionadas con las articulaciones.

Al ser una enfermedad degenerativa, la artrosis de rodilla y sus síntomas afectan a la calidad de vida de quien la padece, pero no tienen por qué ponerla en peligro.

Sin embargo, ¿Cuántos peligros nos pueden acechar sin ser conscientes de ello? Si esto es algo que te preocupa porque tienes seres queridos a tu cargo, un seguro de vida para familia puede convertirse en tu mayor tranquilidad.

Síntomas de la artrosis de rodilla

Cuáles son los síntomas de la artrosis de rodilla

En la artrosis de rodilla, los síntomas pueden variar de una persona a otra. Sin embargo, de forma general, los más comunes son los que exponemos a continuación.

Dolor en la rodilla

En un paciente con artrosis de rodilla, uno de los primeros síntomas que aparecerá será el dolor.

Al comienzo de la enfermedad, el dolor será leve y solo se dará cuando se haya realizado una actividad física considerable. Este disminuirá con reposo rápidamente.

Este dolor será mayor cuando la persona se pone en cuclillas, camina por un terreno que no llano o sube y baja escaleras.

Con la artrosis de rodilla más establecida, los síntomas de dolor se sentirán desde el comienzo de la marcha y puede permanecer, incluso, en reposo.

Sensación de rigidez

Otro de los síntomas de la artrosis de rodilla es la sensación de rigidez y falta de flexibilidad. Esto es mucho más evidente al levantarse por la mañana o tras periodos prolongados de inactividad.

Esa rigidez dificultará el flexionar y extender la pierna.

Crepitación

Otro de los signos que pueden indicar que padeces artrosis en la rodilla, además del dolor y la rigidez, es la crepitación. Es decir, puedes llegar a escuchar o sentir un crujido o rechinar en tu rodilla cuando intentas moverla.

Inflamación de la articulación

Cuando la artrosis está más asentada, es posible que exista inflamación en la articulación. Esta se genera debido a la acumulación de líquido sinovial.

Limitación de la movilidad

Además de la rigidez y la flexibilidad de la pierna, la pérdida paulatina de la función de la rodilla puede dificultar ciertas actividades comunes del día a día. Por ejemplo, caminar, agacharse o subir las escaleras.

Otros signos de la artrosis de rodilla

En algunos casos, es posible que aparezcan ciertas deformidades en la articulación. También alteraciones en la alineación de los huesos y arqueamiento de la pierna.

Por otro lado, es usual que el paciente que sufre la afección cojee cuando camina y note su rodilla débil, lo que produce la clásica sensación de “fallo” en la misma cuando da los pasos.

Cómo saber si tengo artrosis

Cómo saber si tengo artrosis

Como hemos mencionado, la artrosis de rodilla tiene unos signos y síntomas característicos, fácilmente diferenciables. No obstante, más allá de sentir dolor en las articulaciones de las rodillas y afirmar que se trata de artrosis, es esencial que consultes con un médico para tener un diagnóstico certero.

Dicho diagnóstico se obtiene siguiendo varios pasos y prácticas en la consulta.

Historia clínica y examen físico

Lo primero que hará el doctor es recopilar información sobre tus antecedentes médicos y tus síntomas.

Luego, procederá a hacer un examen visual y manual de la rodilla para identificar una movilidad limitada, hinchazón y/o crepitación.

Si te duele el dedo gordo del pie, estos pueden ser los motivos.

Radiografía de artrosis de rodilla

La radiografía de artrosis de rodilla es una de las herramientas diagnósticas esenciales para evaluar la enfermedad.

Gracias a la misma, el facultativo puede observar cambios en tu articulación, como puede ser la pérdida de cartílago, de espacio articular o la formación de esteofitos (espuelas óseas).

Resonancia magnética

La resonancia magnética y el escáner pueden ser otras pruebas requeridas para el diagnóstico de la artrosis de rodilla.

Con esas pruebas se puede determinar el estado de hueso, así como de los tejidos blandos. También es útil para confirmar alguna otra complicación o lesión en la rodilla.

Además de esto, en algunas ocasiones será necesario proceder a realizar una artroscopia, con el fin de tener una visión más directa del problema.

Cómo curar la artrosis de rodilla

Tratamiento de la artrosis de rodilla

A la hora tratar la artrosis de rodilla se procederá a establecer un tratamiento no quirúrgico basado, principalmente, en medicamentos para paliar el dolor. Además de esto, ciertas inyecciones también pueden ser muy útiles.

Veámoslo con más detalle.

Cómo curar la artrosis de rodilla

Si bien la artrosis de rodilla no tiene cura, hay opciones de tratamiento que sirven para aliviar el dolor que esta afección produce y mejorar la calidad de vida de quien la padece.

La primera opción de tratamiento suelen ser los analgésicos no narcóticos, como el paracetamol y los antiinflamatorios.

Las infiltraciones o inyecciones intraarticulares también pueden ser una opción para mejorar la calidad del líquido articular. Con ello se logra mejorar la lubricación.

Este tratamiento suele consistir en una inyección que puede ser capaz de aliviar los síntomas entre 4 y 6 meses.

Por último, es posible tomar algunos suplementos para aliviar el dolor de la artrosis de rodilla. El colágeno o el sulfato de condroitina son sustancias que se encuentran de forma natural en el cartílago de las articulaciones, así que se pueden tomar en forma de suplementos.

Medidas para prevenir la artrosis en las rodillas

Es cierto que el desgaste natural por envejecimiento que lleva a la enfermedad no se puede evitar, pero sí se pueden tomar medidas preventivas para la artrosis de rodilla y sus síntomas.

  • Bajo recomendación de tu médico, según edad y constitución, sigue sus consejos para prevenir la obesidad.
  • Realiza movimientos frecuentes, alternándolos con periodos de reposo.
  • Duerme en un colchón firme.
  • Haz ejercicios suaves, lentos y constantes de movilidad para las rodillas. Hay que insistir en su extensión completa.
  • Practica deportes como la bicicleta sin resistencia o natación.
  • Usa zapatos de tacón bajo y contrafuerte firme.
  • Durante viajes largos de avión o coche, levántate cada 2 horas para mover y estirar bien las piernas.
  • Evita cargar pesos en exceso, subir y bajar escaleras si no es necesario y estar mucho rato con las rodillas flexionadas.
  • También tienes que evitar andar por calles con mucha pendiente y caminar en exceso, sobre todo por terreno irregular.

Si experimentas la artrosis de rodilla y sus síntomas, es fundamental buscar atención médica para un diagnóstico adecuado y valoración de las opciones de tratamiento disponibles. Con los cuidados apropiados, es posible vivir de manera más cómoda y activa, incluso con esta enfermedad.