Consejos para la prevención de la muerte súbita del lactante

Cuando llega un bebé a la familia trae muchísima felicidad, pero también pueden surgir preocupaciones constantes por la salud y el bienestar del recién nacido. Entre los temores más comunes que se pueden dar en los padres está la posibilidad de la muerte súbita en bebés, un suceso imprevisible. Sin embargo, hay medidas que pueden tomarse como forma de prevención de la muerte súbita del lactante.

Qué es la muerte súbita del lactante

La muerte súbita del lactante (MSL), también conocida como síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), es la muerte repentina e inesperada de un bebé durante el sueño. Generalmente, sucede durante la noche y la madrugada, aunque también puede darse durante una siesta. Por eso, la MSL también es conocida como “muerte de cuna”.

Este trágico suceso ocurre, comúnmente, en bebés menores de un año, con mayor frecuencia entre los 2 – 3 meses de edad, siendo poco usuales los casos antes de las 2 semanas y después de los 6 meses.

Lo que hace que la muerte súbita del lactante sea aún más impactante es que, por lo general, ocurre en recién nacidos que parecen estar sanos y no presentan signos previos de enfermedad. La MSL es un diagnóstico sindrómico que se establece mediante la exclusión de otras posibles causas. Aunque la razón por la que sucede no se ha llegado a comprender completamente, se cree que es el resultado de múltiples factores que pueden interactuar de manera compleja.

Algunos de estos factores pueden incluir:

  • Problemas respiratorios,
  • Anormalidades en el desarrollo del sistema nervioso central,
  • Posición para dormir al bebé
  • Factores ambientales, como el tabaquismo pasivo o el sobrecalentamiento, entre otros.

Muerte súbita bebés: porcentaje

El SMSL representa una importante causa de mortalidad posneonatal en países desarrollados, siendo responsable del 40 – 50% de estas muertes.

En 1994 se empezaron a implementar campañas educativas sobre la muerte súbita en bebés y, desde entonces, se ha podido observar una disminución en su prevalencia. En Estados Unidos, por ejemplo, la tasa descendió de 1,37 por cada 1.000 bebés nacidos vivos en 1987, a 0,57 en 2002. Por suerte, este patrón descendente también se ha visto en otros países.

La prevalencia de la MSL varía según la ubicación geográfica, aunque en los últimos años las tasas se han estabilizado en la mayoría de las naciones. Entre los países con tasas elevadas (de 3 a 7 por cada 1.000 niños nacidos vivos) destacan Australia, Nueva Zelanda e Irlanda del Norte. Por otro lado, los países occidentales tienden a tener una incidencia moderada (de 1 a 3 por cada 1.000 nacidos vivos), mientras que Hong Kong, Japón y Suecia muestran algunas de las tasas más bajas (de 0,05 a 1 por cada 1.000).

Según las investigaciones, la muerte súbita del lactante afecta más a bebés de sexo masculino, con una sobretasa del 50% en comparación con los bebés femeninos. Además, hay una mayor incidencia en los meses fríos y húmedos, en comparación con los meses cálidos y secos.

Aunque el miedo a la muerte súbita del lactante es una preocupación significativa para los padres, es importante resaltar que la mayoría de los bebés duermen de manera segura y no experimentan este trágico evento. Sin embargo, tomar medidas para reducir el riesgo puede brindar tranquilidad a las familias y ayudar a proteger la salud de sus hijos.

Prevención del síndrome de muerte súbita del lactante

Para reducir el riesgo de muerte súbita del lactante, los expertos establecen una serie de recomendaciones.

Coloca al bebé boca arriba para dormir

Poner al niño boca arriba es la mejor postura para dormir a un bebé con mocos, pero también es una de las recomendaciones más importantes emitidas por los profesionales en salud infantil en la prevención de la muerte súbita del lactante. Colocar al bebé decúbito supino para dormir reduce significativamente el riesgo de este síndrome porque esta posición ayuda a mantener las vías respiratorias despejadas y libres de obstrucciones.

Cuando el bebé está boca arriba, su nariz y boca quedan fácilmente accesibles, lo que facilita la respiración sin restricciones. Por eso es tan recomendada esta posición, aunque algunas personas pueden preguntarse por otras posturas, como boca abajo o de lado.

¿Puede el bebé dormir boca abajo?

Es importante mencionar que la posición de dormir boca abajo (decúbito prono) no se recomienda para los bebés, ya que aumenta el riesgo de MSL. Aunque puede haber opiniones contradictorias, la evidencia científica respalda la recomendación de acostar al bebé boca arriba para dormir.

¿Puede el bebé dormir boca abajo encima de la madre?

A pesar de que pueda parecer cómodo para la madre y el bebé, dormir con el bebé boca abajo encima de la madre también presenta peligros. Esto puede dificultar la respiración del pequeño y aumentar el riesgo de sofocación. Si quieres practicar el colecho, lo mejor es hacerlo de forma segura. Es decir, compartiendo habitación, pero sin compartir cama, usando cunas de colecho.

¿Puede el bebé dormir de lado?

La evidencia muestra que esta posición tampoco es recomendable para niños muy pequeños. La razón es que los bebés que duermen de lado pueden cambiar fácilmente a una posición boca abajo, lo que aumenta el riesgo de SMSL. Por lo tanto, los expertos reiteran que es mejor acostar siempre al bebé boca arriba para dormir.

Prevención del síndrome de muerte súbita del lactante

Mantén un entorno seguro para el descanso del bebé

Asegúrate de que el lugar donde descansa el niño sea seguro y esté libre de peligros. Para ello, principalmente utiliza un colchón de cuna firme. Las superficies de descanso blandas suponen un factor de riesgo para el SMSL.

También es relevante usar una sábana ajustada específica para el tamaño del colchón y asegurar que no queden espacios entre este y la baranda de la cuna. Por otro lado, evita el uso de almohadas, cojines y edredones, ya que aumentan el riesgo de asfixia. Además, cuando el bebé esté en la cuna descansando, evita introducir en ella juguetes sueltos dentro que puedan obstruir su respiración.

No fumes durante el embarazo ni cerca del bebé

Otro de los consejos más significativos para la prevención de la muerte súbita del lactante es no fumar durante el embarazo ni cuando el bebé esté cerca. El humo del tabaco puede aumentar considerablemente el riesgo de este síndrome.

Por esta razón, si eres fumador, intenta dejar de fumar antes del embarazo o busca ayuda para poder iniciar ese proceso. Y, por supuesto, impide siempre que otras personas fumen cerca del bebé.

Mantén una temperatura adecuada en la habitación

También es crucial mantener una temperatura adecuada en la habitación donde el bebé duerme para promover un entorno seguro y saludable. El sobrecalentamiento excesivo puede aumentar el riesgo de muerte súbita del lactante, ya que puede dificultar la regulación térmica del bebé y provocar una subida de la temperatura corporal.

Por lo tanto, es fundamental que evites el uso excesivo de mantas, edredones o prendas de vestir que puedan hacer que el niño se caliente en exceso durante el sueño. Elige siempre bien los bodys para bebés apropiados según la época del año.

Además, ten en cuenta que los recién nacidos no pueden regular su temperatura corporal de la misma manera que los adultos, por lo que es vital prestar atención a las señales de incomodidad por calor, como demasiado sudor o piel caliente al tacto.

La lactancia materna

La lactancia materna no solo proporciona nutrientes esenciales para el bebé, sino que también se ha asociado con una serie de beneficios para su salud, incluida una reducción en el riesgo de muerte súbita del lactante.

La leche materna contiene anticuerpos y otros componentes que fortalecen el sistema inmunológico del niño, protegiéndolo de infecciones y enfermedades. Además, el acto de amamantar también promueve un vínculo emocional y físico entre la madre y el bebé, lo que puede contribuir a su bienestar general.

Por eso, dentro de las posibilidades de la madre, lo ideal es intentar amamantar al bebé durante el mayor tiempo posible. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida del bebé, seguida de la introducción gradual de alimentos complementarios, mientras se continúa amamantando hasta al menos los dos años de edad.

Realiza controles médicos regulares

Por supuesto, otro de los métodos recomendados por los expertos como forma de prevención del síndrome de muerte súbita del lactante son las revisiones médicas regulares para tu bebé con un pediatra de confianza y seguir su adecuado

Aunque el SMSL sucede de forma inesperada, estas visitas son fundamentales para monitorear el desarrollo y la salud del pequeño, por lo que pueden ayudar a identificar cualquier potencial problema de manera temprana. Además, estas visitas también te ayudarán a llevar al día el calendario de vacunación apropiado para el pequeño.

Utilizar un chupete al dormir

Algunos estudios también sugieren que el uso del chupete al dormir puede reducir el riesgo de muerte súbita en bebés porque el acto de chupar puede ayudar a mantener las vías respiratorias abiertas y promover una respiración más regular.

Adicionalmente, se ha observado que el uso del chupete puede influir en la posición de la lengua, lo que podría facilitar también la respiración y disminuir el riesgo de obstrucción de las vías respiratorias. Por eso, si tu bebé acepta el chupete, considera ofrecérselo cuando lo acuestes a dormir.

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